www.fiestasdeveranovalverdejo.org      

 

 INICIO

¿DÓNDE?

PROGRAMA DE FIESTAS

CORTE DE HONOR

SALUDA DE LA COMISIÓN

FOTOS FIESTA

FOTOS VALVERDEJO

NUESTRA PATRONA

DAMOS GRACIAS

ESCRÍBENOS

 

Nuestra Patrona la VIRGEN DE LA O

Descripción: C:\Users\RAFA\ftp\fiestasdeveranovalverdejo.org\fiestasdeveranovalverdejo.org\wwwroot\Imagenes\virgendelao.jpg

SALVE

 Dios te salve, Reina y Madre de misericordia,

Vida, dulzura y esperanza nuestra, Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva;

A ti suspiramos, gimiendo y llorando,

En este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra,

Vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos,

Y, después de este destierro, muéstranos a Jesús,

Fruto bendito de tu vientre.

¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María¡

Ruega por nosotros, santa Madre de Dios,

Para que seamos dignos de alcanzar

Las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.

PUNTO DE ENCUENTRO

 

  Cuando la luz del sol empieza a perderse, robáis los colores al día y los ponéis, convertidos en flores, a los pies de la Virgen de la O. Porque no se puede ir la luz sin dar su fruto, como tampoco se puede apagar el día sin que cualquiera piense en lo que ha hecho, los frutos de la jornada.

  Aquí están las flores porque se ofrece lo mejor. No se quieren traer las cosas que nadie hubiera querido hacer.    Podría extenderse esta imagen todo el año. Sobre la tierra quedan las oscuridades que el hombre ha ido creando. En las manos, las flores, es decir: la densa luz que emerge desde el fondo de las mejores intenciones.

   Los ponéis a los pies de la Virgen, no porque no podáis subir a mayor altura, sino porque esos pies fueron su contacto más directo con la tierra. Ella anduvo por nuestros caminos portando a Jesús y la fe en Jesús. Ella se ha convertido ahora en señal de nuestros caminos, punto de   referencia y encuentro. De lejos vienen los caminos que en otros tiempos anduvieron para llegar hasta ella. De distintas latitudes, ahora, se llega hasta su imagen. De diversas posiciones en la vida se converge en este punto central que es la Virgen de la O, derribando todas las divisiones.

   Así se convierte en causa de nuestra alegría, en raíz de regocijo, en motivo para convivir. Esa es la fiesta. Y después de la fiesta queda el alejarse con un corazón ligero y un ánimo bien templado porque en estos días, bajo el cobijo de la Virgen, cualquiera ha podido recuperar su dimensión de   hombre y su conexión con Dios.

 

© Asociación Cultural Amigos de Valverdejo